EL POLVORÓN FLAMENCO HOMENAJEA A FOSFORITO

#Cultura 17/09/2017

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Esta 29 edición del festival Polvorón Flamenco de Estepa ha alcanzado un nivel digno y merecedor del arte que supone el toque, el baile y el cante flamenco. La presidencia de Armando Mateos, apoyado por su peña Manuel de Paula y el nuevo equipo de gobierno del Ayuntamiento de Estepa han sabido dar un aire nuevo al festival, cubriéndolo de calidad artística, escenográfica, de luz y de sonido, un festival a la altura de otros que despuntan en nuestra tierra y todo bañado con un aire de modernidad sin olvidar la raiz más pura del arte flamenco.

El Polvorón Flamenco de 2017 pasará a la historia como la noche del homenaje al gran maestro pontanés del cante, Antonio Fernández Díaz "Fosforito", quinta Llave de Oro del Cante y que en esta noche pasada se emocionó ante el homenaje que el pueblo de Estepa, a través de la peña flamenca, ha querido rendirle.

El alcalde de Estepa fue el encargado de entregar la placa conmemorativa del Polvorón de Oro a Fosforito, en un acto que tuvo lugar en el descanso del festival y en el que hablaron tanto el presidente de la peña, Armando Mateos, la concejala de cultura del Ayuntamiento, Fátima Reina Blanco, que no dudó en reconocer que no se concibe un Ayuntamiento sin apoyar al flamenco y a su peña. El alcalde de Estepa, Antonio Jesús Muñoz Quirós por su parte, lanzó un guante a todos para la implicación de todas las partes integrantes y responsables en el apoyo incondicional al flamenco, empezando por el propio Ayuntamiento, cuando el mismo alcalde confirmó que este arte nuestro debe ser, no solo ejemplo de tradición sino también reclamo turístico y cultual. El pequeño acto finalizó con un muy emotivo discurso del mismo Fosforito que concluyó sus palabras con un Viva Estepa y Viva el Flamenco.

En lo artístico, llegado el momento del homenaje, ya habían pasado por el escenario nuestro ya paisano Juan Soto con la guitarra de Antonio Carrión, que abrió su actuación con un recuerdo a Caracol y al mismo tiempo al propio Fosrorito cantando la Zambra de la Niña de Fuego. Antes fue el turno de la jienense Gema Jiménez con la guitarra de Eduardo Rebollar. El festival lo abrió un jóven japonés, Hiroisho Suzuki, que aunque no aparecía en el cartel, la organización quiso darlo su oportunidad de tocar ante el público estepeño.

El baile de la lucentina Araceli Muñoz había cerrado la primera parte y abrió la segunda con su grupo. El cierre lo pusieron dos gaditanos, Nano de Jérez, de Jerez de la Frontera, que como no podía ser de otra manera cerró su actuación por bulerías y el broche final estuvo a cargo de una joven promesa, aunque con gran experiencia ya sobre los escenarios, Alonso Nuñez Fernández, "Rancapino Chico", hijo de gran cantaor Rancapino.

El festival estuvo presentado un año más por el también pontanés, Alvaro de la Fuente.